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Recetas con gofio

El libro del gofio        Gofio-6

Recetas con gofio: gofio y leche, gofio y café, gofio y guarapo, gofio y potaje, gofio y... casi cualquier cosa. Todo sabe muy bueno.

 GOFIO Y LECHE

Hay varias formas de prepararlo y una sola de comerlo: con gula. Constituye un sabroso y alimenticio desayuno o merienda. Muy indicado para niños y para todas aquellas personas que realicen trabajos de cierta actividad. 

Los naturistas encontrarán en él un maravilloso “vicio” diario.

Hay quien lo prefiere con poco gofio o espeso, con azúcar o sin ella, con lagunas de polvo para comer con cuchara… Ello es capricho de cada uno. Incluso lo he visto comer mezclado con cacao, lo cual podrá parecer una barbaridad o un sacrilegio, pero cada uno es cada uno.

Lo que sí recomiendo es que la leche esté bien caliente. De otro modo, esa suave fragancia a almendras que acompaña al gofio y leche, desaparece y, con ella el encanto del manjar.

El nirvana del gofio y leche debe buscarse en el campo, poniendo el gofio en el fondo de la taza y ordeñando una cabra directamente sobre ella. 

GOFIO Y CAFÉ

Mi abuela, cuando yo era chico, lo hacía de vez en cuando para merendar. Usaba lo que ella llamaba “agua de café” que no es sino café muy claro, igual al que beben los turistas alemanes.

Ponía tres o cuatro cucharadas de gofio en un plano hondo y le añadía el “agua de café” hirviendo, a chorritos. E iba revolviendo hasta que todo quedaba hecho una masa consistente y humeante. 

Entonces, lo rociaba con azúcar o miel, si la había en casa. Y yo con la cuchara iba haciendo pecados veniales, mientras me lo comía despacito en la cocina. 

GOFIO Y GUARAPO

El guarapo es la savia de la palmera. En La Gomera se extrae para hacer la miel de palma.

Tiene un inconveniente, tan pronto se recoge hay que beberlo, porque el calor y la luz del sol lo estropean. Si usted vive en La Gomera, no creo que tenga problemas para conseguirlo, pero si reside en otro lugar y quiere probarlo, debe visitar esta isla. 

Por cierto, la bebida se prepara echando gofio dentro del guarapo y revolviendo, sin espesarlo demasiado.

GOFIO Y POTAJE

Cualquier potaje sirve, pero mejor si es de berros.

Nos servimos un buen plato de él, muy caliente, y lo enfriamos con gofio. Es decir, le echamos un par de cucharadas de gofio y vamos mezclando con la cuchara – como quien amasa cemento – cada bocado que vamos a llevarnos al buche. Así hasta que el gofio se acabe. Si todavía queda potaje, ponemos más cucharadas de gofio y seguimos mezclando y comiendo. 

Para acompañar, yo siempre cojo en la mano izquierda un trozo de cebolla o un rábano. También he visto tomar un plátano.

Con el vino hay que ser discretos, pues el plato lo pide a voces.

Texto íntegro recogido en “El libro del gofio” (ISBN 84-398-6303-3), artículo “Recetas con gofio”, del que se editaron, en el año 1986, mil ejemplares numerados y autenticados con la firma del autor, Manuel Mora Morales Morales (www.manuelmoramorales.com) que autoriza su publicación, exclusivamente, para esta web. 

 

Manuel Negrin (2016)