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24 de junio

Año 1478. Aún sin clarear el día, fondean en la bahía de La Isleta (Gran Canaria) seis embarcaciones al  mando de Juan Rejón. Habían zarpado del Puerto de Santa María para iniciar la conquista de Gran Canaria, en nombre de los Reyes Católicos. La expedición estaba compuesta por 630 soldados de a pie, 30 de a caballo y varios oficiales. Después de desembarcar, el deán Bermúdez ofició una misa pidiendo por el éxito de la conquista.

Cuando clareó el día los expedicionarios, fuertemente armados, se pusieron en camino con la intención de  dirigirse a Gando, donde sabían que existía una fortificación.               Al llegar a la altura de Guiniguada, encontraron a un isleño, quien les recomendó la acampada en aquel lugar, puesto que Gando estaba muy lejos. 

Viendo que el  sitio era conveniente y tenía agua, Juan Rejón ordenó que se levantara el campamento sobre una loma, y ondeó el pendón real. Este campamento se llamó Real de Las  Palmas, por el frondoso palmeral que lorodeaba.

En días sucesivos se construyeron almacenes para víveres y municiones, talándose gran parte de las palmeras para construir empalizadas y evitar emboscadas. Nacía aquí el núcleo de la futura ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

Año 1810.  Motín en la villa de Teguise, que tiene como antecesor otro en Arrecife a principios de ese mes contra el nombramiento como coronel de Lorenzo Bartolomé García y que en aquella ocasión dejó un saldo de un muerto y varios heridos.

Las motivaciones últimas habría que buscarlas en la compra que un pariente del mismo Guerra, don Francisco de la Cruz, hiciera del islote de La Graciosa, tierra comunal dedicada al pastoreo, por la que ya un tumulto estallará en Diciembre del año anterior, resultando expulsado de la isla, el jefe de la escuadra de la Real Armada, don Rafael Clavijo, emparentado también con los Guerras. Detrás de estos sucesos, y del motín de Teguise el 24 de Junio, aparece el sargento mayor don Jose Feo de Armas, que contaba con el apoyo del Cabildo de Lanzarote para oponerse al comandante general.

(Recogido del libro “Apuntes para la historia de las islas Canarias”, de Francisco María de León).

Año  1914 o 1915. Durante los últimos días se escuchan violentas sacudidas sísmicas en la isla de Fuerteventura. En Casillas del Ángel queda destruida una casa.

Año 1949. Relata el Diario de Canarias, editado por el Parlamento de Canarias, en su Biblioteca del Atlántico, que:

"Las hogueras de la Noche de San Juan tuvieron en este año 1949 un especial significado para los palmeros, porque anunciaron al mismo tiempo que el día más largo del año, la presencia de un nuevo volcán, el quinto de los que se han registrado en el periodo histórico.

Dos muchachos descubrieron fisuras en la tierra, y la súbita elevación del terreno en un lugar cercano al que pastoreaban y cogían pinocha. En la base de la Montaña del Duraznero se abrió un cráter de unos 20 metros de diámetro y hacia la derecha 2 nuevas bocas, de menores dimensiones. Se suceden las explosiones y se abre un nuevo foco en el propio interior del cono del Duraznero.

La emisión de Lava se inició a partir del día 9 de Julio. La isla de La Palma se había convertido, pasado el espanto inicial, en una aténtica cita de curiosos y científicos, que observaron como crecía la superficie en la colisión de los ríos de magma fundido con el mar, a la altura de Las Hoyas, entre Puerto Naos y Todoque.

Los cauces de materia incandescente llegaron a alcanzar, en momentos de mayor fluidez, una velocidad de un kilómetro por hora.

La erupción concluyó el 3 de Agosto de 1949, aunque persistieran tenues fumarolas en los cráteres y sectores donde el volcán registró mayor virulencia"

Manuel Negrin (2016)