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17 de abril

Los cien mil hijos de San Luis, libro de Perez Galdos

Los cien mil hijos de San Luis, libro de Benito Pérez Galdós

Año 1568. Sábado Santo. Desembarca por el puerto de La Isleta, en Gran Canaria, el inquisidor Ortiz de Fúnez, en sustitución de Padilla. Desde estas playas, se trasladó al Castillo o torreón de La Luz donde se hospedó y obsequió espléndidamente al alcalde de la fortaleza, capitán Alonso de Aguilar. 

Tres días estuvo ahí sin aceptar las numerosas ofertas que le brindaban las autoridades y principales familias de la isla hasta que, sabiendo que el Palacio Episcopal estaba desocupado por el fallecimiento del obispo Bartolomé de Torres, se decidió a habitarlo. Señaló su entrada en la ciudad de Las Palmas el miércoles, 21 de abril, acompañado de los SS.dean y Cabildo, oidores, gobernador, municipio y personas distinguidas, siendo vitoreado en todo el tránsito por el pueblo que le salía al encuentro y le consideraban como el escudo de la fe y el azote de la herética pravedad y apostasía (términos éstos que figuran en una relación archivada en el Santo Oficio).

Año 1797. La fragata británica Terpsícore, al mando de Richard Bowen, secuestra en el mismo puerto de Santa Cruz de Tenerife al velero Príncipe de Fernando, de la compañía de Filipinas. Recordemos que el día 22 de junio de ese mismo año fue el ataque de Nelson.

Año 1823. Llegan a Santa Cruz de Tenerife noticias oficiales de la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis (las tropas de la Santa Alianza). Ello provocó protestas, entre otras, de la Diputación Provincial que dirigió al pueblo de las islas una proclama patriótica cuyo texto, entre otras cosas, decía:

"Tantos sacrificios hechos con heroísmo para gozar de una libertad racional y justa; tanta sangre derramada desde 1808 para garantizar la independencia de la nación, el resultado feliz de nuestras instituciones liberales, el cuadro halagüeño de una felicidad verdadera, bajo un gobierno sabio que, a manera de un astro benéfico anima y da impulso a la prosperidad común, no pueden ser jamás objetos indiferentes para los españoles"´.

Año 1852. Para festejar la división de la provincia canaria, en Las Palmas, el Gabinete Literario organiza un banquete con delegaciones de Lanzarote, Fuerteventura, Gáldar, Telde, Guía y otros pueblos de Gran Canaria. Ese día regresa de la península, Cristóbal del Castillo, uno de los principales artífices de la división, quien fue acompañado desde su casa al Gabinete Literario por una gran multitud, el pendón de la conquista portado por un concejal del ayuntamiento y una banda de música. Terminado el banquete, a las 9 de la noche, se organizó una procesión de los 300 comensales, quienes con el retrato de la Reina al frente, y portando cada uno un plato de comida, se dirigieron al Hospital de San Martín para obsequiar a los enfermos del centro. (Esta referencia está recogida de Fernando Paetow publicada en el diario Canarias 7).

 

 

Manuel Negrin (2016)