002.jpg006.jpg007.jpg010.jpg004.jpg009.jpg001.jpg008.jpg003.jpg005.jpg

Los cursillos de orientación radiofónica

Radio Juventud de Canarias (RJC) hasta ese momento de la creación del Grupo XDC estaba considerada, y así realmente se llamaba, una “emisora-escuela”. Ese es el motivo por el que muchos de los que trabajaron en otras emisoras en esa época y en posteriores (Televisión Española, Radio Club, Radio Nacional y algo también en Radio Popular) salieron de las enseñanzas adquiridas en los cursos permanentes de RJC.

 

Además, se daba la circunstancia de que en esa época era muy habitual el teatro radiofónico, por lo que muchos actores también pasaron por estos cursos, aunque luego se dedicaran profesionalmente a las artes escénicas o como locutores para grabaciones de cuñas publicitarias.

Al declinar los cursos, y dado que la mayor parte de los alumnos, muy buenos alumnos por cierto, buscaban el sustento en otros campos o medios informativos por ser éstos mejores económicamente, la realidad es que RJC era una máquina de crear radiofonismo, pero poco se quedaba en su propio cesto.

José Agustín Gómez muy probablemente, pienso yo, se dio cuenta de que los tiempos iban a cambiar, que había “otra” información que ofrecer, pero teniendo los medios no tenía personal suficiente. Desaparecieron los cursos, pero el director los sustituyó creando los “Ciclos Formativos de la Escuela de Orientación Radiofónica”. Diríamos que una versión actualizada de sus predecesores. En ellos, durante un período de varios meses, cualquier amante de la radio (había muchísimos forofos oyentes) accedía sin tener que pagar nada, aunque sí había una cierta limitación de número. Realmente los cursillos sirvieron para que en RJC fueran creando una posible selección de aspirantes, escogiendo a personas a las que se les pudieran dar responsabilidades radiofónicas sin ser profesionales retribuidos.

Los propios trabajadores de RJC eran los "profesores" en esos cursillos, de forma especial José Agustín Gómez, el locutor Juan Hernández, y la casi totalidad de los técnicos para las prácticas en ese menester. 

 

Era raro que, en cada cursillo, no se “quedara” alguno, a quien se le invitaba a ingresar en esa denominada “radio de participación”. Yo ampliaría el término a “radio de participación popular”. Así se iban agregando miembros, poco a poco, al Grupo XDC y después también al Club Juvenil San Borondón.

No recuerdo exactamente en qué momento, pero sí que los cursillos dejaron de tener utilidad después de varios años y no volvieron a convocarse.

Manuel Negrin (2016)